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EDICIÓN NO.24 REVISTA MARÍAMULATA

EDICIÓN NO.24 REVISTA MARÍAMULATA

EDITORIAL

«Esta es la revista Cultural MariaMulata edición No.24. Es para ti, para que la leas, la comentes y la hagas circular. Llegar aquí nos ha llevado cuatro años de trabajo en el medio cultural, grandes esfuerzos, una importante inversión en ingenio, en dinero y en sinsabores propiciados por incomprensibles e inconducentes antagonismos, mediante los cuales hemos corroborado que quien no tiene elementos para aportar en beneficio comunitario, generalmente se margina, difama y trata de acabar con tu aporte. Si, tu aporte, porque nosotros editamos la revista, pero tus aportes artísticos la construyen, la mantienen y la proyectan al sitial conseguido por todos. No somos un folletín parroquial de chismes y consejas; no, hemos roto nuestros propios límites pues tus escritos y actos han catapultado a MaríaMulata como un referente cultural, reconocido más allá de nuestras fronteras patrias, más allá de intereses personales y siempre cerca de tus afectos».


Eduardo Berdugo Cuentas

Coordinador editorial

Revista MaríaMulata


Edición No.24 Julio/Agosto de 2019


Contenido:


DESTACADO

«Máscaras: arte, símbolo y cultura», Adalberto Llinás.

Jairo Soto


OPINIÓN

Festival internacional de poesía y encuentro nacional de declamadores: «Clemencia Tariffa».

Nidio Quiroz


DE LA VIDA REAL

«Juan sin ombligo», un nuevo génesis literario.

Pipe Aldana


PANEGÍRICO

Somos más arte.

Camilo Villanueva


VADEMÉCUM

V Intercambio cultural colombo argentino.

Dina Luz Pardo Olaya


MICRÓFONO ABIERTO

Elizabeth Reinosa 

Mare Keena

Fernando Chelle

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EDICIÓN No.23

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Edición No.23 Revista MaríaMulata

EDITORIAL

«…Damos la bienvenida a la edición 23, con novedades como es costumbre. SantaBárbara le sigue apostando a destacar a escritores noveles y resaltar el trabajo de escritores con trayectoria. En este número, el consejo editorial escogió como personaje destacado a la joven poeta María Montés, quien nos revela detalles del poemario que está a punto de publicar con la editorial, titulado “El verbo de la urgencia”. Entrevistó la escritora Dina Luz Pardo Olaya. Por otro lado, y de manera especial, entregamos un informe acompañado de los mensajes de gratitud de un gran número de autores presentes en la Feria del Libro de Bogotá, FILBo´32, luego del éxito obtenido por SantaBárbara en sus trece presentaciones de libros con sus autores. De igual forma y de manera especial, le contamos a nuestros lectores, que el pasado 27 de abril, dimos paso a una nueva actividad, que resultó exitosa, a través de Facebook, llamada “Muro abierto MaríaMulata”. En esta edición incluimos el poema y reseña bibliográfica del poeta elegido por los seguidores y que también quedó incluido en el grupo escogido por el colectivo, Nidio Quiroz. La sección de la revista, Micrófono abierto, en esta oportunidad presenta a las jóvenes poetas Rosa Chamorro, de San Marcos, Sucre, y a Dulainis Vásquez de Barranquilla, quienes nos comparten algunos de sus textos. Para el Consejo Editorial de la Revista y para todo el equipo de trabajo del Colectivo Poético MaríaMulata, es un placer dejar en sus manos esta nueva edición para su provecho a nivel de lectura y al tiempo, los invitamos a apoyarnos en la circulación de la misma.»


Federico Santodomingo
Director
Revista MaríaMulata


Mayo/Junio 2019


Contenido:


Destacado
«El verbo de la urgencia» de María Montés
Por: Dina Luz Pardo Olaya.
Carlos Cruz Morales, fotografía.

Micrófono abierto.
Invitadas: Rosa Chamorro
Dulainis Vasquez.
Hugo Germán Morales,
Dina Luz Pardo Olaya fotografías.

Vademécum
«Revolcando mi cama»: Nereyda lacera.
Por: Jose Manuel Gonzalez Rodriguez.
Alfonso Avila, Fotografías.

De la vida real
La mariguana y los miserables
Por: Robinson Ferreira.
Camilo Jose Avila Bustos, Ilustración.

Cuento.
Justine
Por: Juan Carlos Céspedes Acosta.
Camilo Avila Bustos, Ilustración.

Panegírico
Josep Lleixà Fernández, «El poeta catalán»
Por: Patricia Pacheco
Osvaldo Cantillo, Ilustración.

Informe
FILBo’32
Por: Eduardo Rafael Berdugo Cuentas

Opinión
«UMECEP»
Creando conciencia desde el arte y el
medio ambiente por un mundo en paz
Por: Enriqueta De La Encarnación Blass.

www.revistamariamulata.com
Nos tomamos las redes sociales: primer
“Muro Abierto Maríamulata” por Facebook
Adriana Acosta A.

Para mayor información puede comunicarse al correo santabarbaraediciones@gmail.com y/o a los móviles 3002624557 – 3107226137. © 2019 SantaBárbara Editores SA. Está permitida la reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma, solo se pide mencionar la fuente.

MICRÓFONO ABIERTO. Edición nO.23

Rosa María Chamorro

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 CREACIÓN 


Es un modo de existir

tenerte

sin nombrar

tu piel para hacerla


En ese modo

cualquier cosa podría 

ocupar un lugar,

la solemnidad, dado el caso,

o la necesidad que tengamos 

de rehacer La idea


Podemos elevarlo hasta tal punto

que la presencia sea real,

por el sonido de la cítara 

es que Anfitión y Ceto 

levantan los muros de Tebas,  

por un astuto movimiento del gato, 

la abeja ha caído.


De todas maneras,

la piedra está en la mesa 

del escultor

y es a la vez piedra y otra cosa,

en el reino de lo posible

posará en un museo 

o frente a un rosal en la plaza.

El demiurgo pasa 

de una existencia a otra

en la mente del artista.

MIGRANTES


Adriana recuerda 

con sus manos la lluvia,

quizás el verano 

o una simple mirada

no tan simple


Puede recordar esa sonrisa 

que iba en dirección equivocada

o las manos tibias de él 

en su pierna 


Recuerda 

las eternas filas del hambre 

de todos y de nadie, 

y el camino a la casa de su madre


Ella recuerda, 

sin mirar atrás, 

el sabor de la basura, 

un dolor en el pecho

o el adormecimiento en la pierna,

recuerda 

la manera de cortar 

el césped de su padre,

la voz de su madre entrecortada por el llanto,

sin mirar atrás,

no te vayas —le decía—,

sin mirar atrás,

el olor a café,

no mires atrás, 

le dice el otro, 

y la niña 

que saltó la cuerda

cantando 1, 2, 3,

que escaló el árbol de guanábana,

que se pasó por la cerca de limoncillo

y que resbaló en el barro


No mires atrás, 

le dice la mujer, 

que se acostó con él 

por un requerimiento

de la adolescencia. 

Sin mirar atrás, 

Adriana Lucía,

decía su padre cuando 

tardaba más allá de las 9 pm,

Adriana Lucía 

cuando se escapaba del colegio,

Adriana Lucía cuando 

sabía que no debía

hacer esto o aquello


Es pasar el alambre de púas

por debajo 

como saltando la cuerda

con el cuidado de no tocar,

de no resbalar,

sin mirar atrás,

luego estás arriba,

saltando un tiempo,

saltando una historia,

y te llaman Adriana Lucía

y algo conocido 

atraviesa la memoria  

y se congela con el miedo.

UN ABSOLUTO


El gato 

da un salto 

y está en el objeto mismo

El hombre, 

en su condena, 

da vueltas alrededor de la cosa, 

y usa símbolos 

para traducir el movimiento


La danza es posesión, 

desde afuera el público observa,

la creación tiene preguntas 

sin resolver,

2019, un agujero negro queda 

para el recuerdo,

1910, la señora o Madame sonríe hipócritamente frente a la cámara 


En el mismo espacio 

desde dentro, en él,

en sí,

un cazador es mamut.


Mi madre puede coser 

dos camisas en un solo día,

para eso debe tomar las medidas, 

pero conmigo, es diferente, 

se mete en la tela

y teje una luna nueva 

en ella.


Uno podría exponer las explicaciones necesarias y las no necesarias,

dar vueltas.

Pero todo siempre es más simple,

tan simple como que la intuición 

lleva al ave a poseer el viento.

Dulainis Vásquez

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SU RECUERDO


Esta noche bebí demasiado

me dejé llevar por el

impulso de sus labios 

y en la osadía degusté 

hasta el último sorbo de su pesada ausencia


Sentí arder en mi garganta 

el recuerdo de sus besos

valiosos vinos 

en la estantería de mi corazón


Probé además el amargo de su adiós

y de nuevo quise

 como quienes no se cansan de sufrir

traer ese momento 

cuando me hacía mil pedazos

Conservo su esencia en la piel

 Arde

Seduce

 y desprende

 gotas que hielan pupilas 

y deshacen sueños


Lo he bebido tanto 

que no logro calmar la sed ausente.

ABRIL, TU AROMA


Ha llegado abril 

trae tu aliento

    las lágrimas de tu alma

    la sonrisa nocturna

    la calma, tu ira

Llegaste


Abril recita los versos de tu adiós

Los kilómetros que guardan 

nuestros recuerdos 

aún huelen a tristeza


Esta mañana tu aroma

invadió mi habitación 

Tu presencia impregnó 

los pensamientos

    te amé

En el saber de tu ausencia

un suspiro lloró

de nuevo tu nombre.


La almohada colecciona lágrimas 

con sollozos que llevan tus pasos

La luna me duerme 

consciente de saberte preso

en la libertad de mis sueños


Bendito abril 

Trae consigo esencia de hojas secas

   rocíos de bruma

   tardes tristes

   noches embriagadas de ti


Tu perfume traduce magia

  calma 

  amor 

Lo es todo

Estás


El cielo con su gala de nubes tranquilas 

y pajarillos coreando primaveras

me ha hecho devota de esta ventana 

donde huérfana te espero

 

El corazón recuerda

tu distante trinar 

esparce sus cantos en florecer escalando tardes grises 

consciente de tu presencia 

en el jardín te sigue a todos lados 

y acumula treinta besos 

que aguardan por ti

Es tu abril, es tu aroma

Eres tú.

LÍMITES 


Cerca de tu cuerpo está el mío, vigilándose

—en lejanía—

Dejándose libre 

atado a los límites 

de antiguas palabras

Lejos de tus miradas fortuitas 

y las frías caricias está mi cuerpo

—rozándose—

Junto a los planes por la tarde

las notas matutinas sobre la mesa 

y un calendario en la entrada 

al futuro


Un retazo de añoranza 

se esconde bajo la almohada 

semejante a tus ojos esquivos

 convertidos en balas 

rozando mis hombros

—silentes, hirientes— 

con la ley de ausencia


Los anhelos

sellos inviolables   

de este contrato

sangran las pieles que hoy 

se extrañan

en nombre de tantas 

primeras veces

que empezamos de cero


Agoniza en lechos de 

intentos fallidos y promesas impuntuales


No hay preguntas que hieran

 la oscuridad 

se fueron las respuestas 

empujan la ira contra 

el cristal del olvido


De la caducidad emergen fantasmas  

dueños del  cimiento 

a base de besos

el reflejo de existir

 el uno para el otro

 justo antes de que la 

monotonía nos pidiera asilo.

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destacado. edición no.23

«REVOLCANDO MI CAMA»: NEREYDA LACERA

JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ 

[COLABORADOR] 



Nereyda Lacera, comprometida con el desarrollo de una nueva forma de relacionarnos hombres y mujeres en el ámbito sexual presenta su nuevo libro Revolcando mi cama, un libro de fácil lectura y que sirve como una guía práctica para mantener viva y activa una relación afectiva. Nacida en la vecina ciudad de Valledupar, enmarcada en el caribe colombiano, nos presenta este título demostrando su amplia labor en la educación y la terapia sexual, desarrollada tanto en Colombia como en el exterior, marcada por su deseo de superar las limitaciones sexuales y conyugales que tiene la mujer en nuestra cultura patriarcal.


Muchos artículos publicados durante más de dos décadas se incluyen en esta obra, que indudablemente será de mucho beneficio para aquellas mujeres quienes desean seguir creciendo y superándose más, lo mismo para aquellos hombres quienes deseamos acompañarlas. A continuación, comparto una corta entrevista realizada en torno a un café y degustando su nueva obra.


José Manuel González: ¿De dónde viene el nombre de tu libro y por qué decidiste escribirlo?

Nereyda Lacera: Todos, de una o de otra manera, recibimos una educación sexual conservadora y culposa que origina temores y creencias erróneas, impidiéndonos disfrutar la sexualidad plenamente. Y las mujeres llevamos las de perder en esa historia sexual negativa debido a una cultura patriarcal que las relegó al rol de madres y esposas, sin derecho alguno a ejercer una sexualidad placentera. 


Por fortuna, y casi sin que el mundo se diera cuenta, se fueron dando cambios fundamentales que propiciaron una especie de mitin socio-sexual femenino. El ingreso al mundo académico y laboral, el desarrollo de la píldora anticonceptiva, los primeros estudios acerca de la respuesta sexual humana y los movimientos de liberación femenina, abrieron las puertas de la autonomía de las mujeres y por primera vez se sintieron humanizadas.


Revolcando mi cama hace referencia a la rebelión de las mujeres quienes, por primera vez, disfrutaron en la cama sin esperar embarazarse una y otra vez. Muchas de ellas, al principio en secreto, pero después a grito herido, se atrevieron a renunciar a una sexualidad vacía y triste. Mi libro hace un llamado para sacudir las sábanas y descubrir los secretos más íntimos que nos ocultaron por muchos siglos.


J.M.G.: ¿El libro está dedicado entonces a las mujeres?

N.L.: Mi intención inicial era hablarles a ellas porque son, a mi parecer, quienes más necesitan educarse sexualmente y desafiar los viejos cánones que han encadenado la sexualidad femenina al oscurantismo, e incluso, a la violencia. Pero caí en cuenta que no podemos disfrutar la vida sin nuestros compañeros de vida, los hombres. En la medida como nosotras vivamos plenamente nuestra sexualidad, ustedes, por supuesto, también serán más felices. Y esta es la verdadera misión de quienes trabajamos con parejas.


J.M.G.: ¿De qué temas hablas en tu libro?

N.L.: Hice un compendio de artículos escritos en los últimos años, junto con testimonios o historias de mis pacientes, e incluso, anécdotas que me comentan en los pasillos, para plasmarlos en este libro. Mi intención no es más que hablar de la cotidianidad de las mujeres, y de los hombres por supuesto, en sus vivencias sexuales. 


J.M.G.: Me llama la atención el capítulo en el que hablas de la tacañería sexual. ¿A qué te refieres? ¿Acaso a quienes no pagan la cuenta cuando salen con alguien?

N.L.: (Risas). No, no. Tanto en mi consulta como en los correos que me envían, hay una queja muy seria acerca de quienes se niegan a brindar placer en la cama. Son tan amarrados que prefieren ver molestas a sus amantes o, incluso, que se acabe la relación, pero no les da la gana -me perdonan los tacaños, pero así lo perciben sus parejas- de estimular, de besar con pasión o de regalar una mínima caricia. 


J.M.G.: ¿Por qué pasa esto?

N.L.: Bueno, hay diferentes razones y en mi libro afirmo que, además de algunas características de personalidad, existen otras situaciones conducentes a la tacañería sexual. Por desconocimiento del cuerpo o de las zonas erógenas del otro, por creer equivocadamente que algunas poses o estímulos son pecaminosos, o incluso cuando alguien piensa que es la pareja quien debe tomar la iniciativa y encargarse de todo cuanto sucede debajo de las sábanas.


J.M.G.: ¿Se puede corregir la tacañería sexual? 

N.L.: Por supuesto que sí. Pero el tacaño sexual debe concientizarse del problema y atender los requerimientos de su pareja. La comunicación franca y abierta, el deseo de complacer y un poquito de reciprocidad sexual, le van a facilitar soltarse. Algunos deberán recurrir al sexólogo para que les ayude a erotizarse y aflojar los nudos emocionales que les impiden dar y entregarse; de lo contrario, corren el riesgo de quedar solos como un champiñón, y así lo aseguro en mi libro. 


J.M.G.: ¿Por qué en tu libro insistes en perder los miedos? ¿A qué te refieres?

N.L.: Desde muy niños aprendemos que la sexualidad es algo misterioso y vergonzoso. El chantaje, los regaños, los mensajes negativos acerca del cuerpo, en fin, casi todo cuanto nos rodea huele a mala sexualidad; tememos, incluso, conversar de sexo con los hijos o con nuestra pareja. A esos miedos sexuales hay que renunciar, sí o sí, porque si no lo hacemos jamás podremos disfrutar de nuestra sexualidad; o lo haremos a medias, llevando en nuestros hombros una carga pesada de re-sentimientos, disfunciones e infelicidad.


J.M.G.: Por último, ¿quién es Nereyda Lacera?

N.L.: Soy médico de profesión y especialista en educación sexual y sexología clínica desde hace veinticuatro años. Vivo enamorada de mi profesión porque me da la oportunidad de ayudar a cientos de personas que sufren en silencio una vida sexual gris y frustrante. Atiendo mi consulta en Bogotá y en Valledupar, mi tierra natal, y la combino con conferencias sobre sexualidad.



¿Más información?

Revolcando mi cama

Nereyda Lacera, autor.

© SantaBárbara Editores EU., 2019

Edición impresa.

ISBN 978-958-48-4496-5; Edición digital. 

Alfonso Avila, editor literario

Rosa Alejandra Herrera Lora, coordinación editorial

Camilo Avila Bustos, diseño

Lissette Montero, ilustraciones internas

Formato 13x20 cms.

117 páginas.

Bond 75 gr.

DESTACADO. edición no.23

«EL VERBO DE LA URGENCIA» DE MARÍA MONTÉS

DINA LUZ PARDO OLAYA 

[COLABORADORA] 


Quienes devoran libros por el placer de deleitarse en los mundos paralelos que brinda la literatura, saben que en poesía no todo es rosa, y que lo biográfico y ficticio, juegan un papel fundamental como parte de un proceso híbrido del “ser con su yo poeta y el mundo que crea a través de la palabra”, y ese yo poeta sabe cantar, pero también vomitar, para transformar la visión de una realidad estéril y errante.


Así se devela ella, la poeta de figura delgada, piel morena y risos abundantes, que la hacen una joven exótica, una voz rebelde y contestataria que critica la realidad social, ambiental e individual, con llanto decantado y sangre purificada, a través de versos con profundidad mística y filosófica. 


Entonces, asalta una pregunta ¿Es la poesía contestataria eminentemente liberadora? No sé si la respuesta para los eruditos en el tema sea un NO; lo cierto es que el desparpajo de sus letras nos pone alas hacía la hondura del cielo o del empedrado.


La conocí hace tres años con su nombre de Pila, María Fernanda Del Castillo Sucerquia; hace algún tiempo desde las redes sociales, dejó de llamarse como la bautizaron para llamarse como quiso: María Montés, así, Montés con tilde en la última sílaba. Justo por su cambio de nombre que trasciende y guarda significados desconocidos para muchos-, es por donde decidí iniciar esta entrevista. 


Dina Luz Pardo: ¿Por qué decides cambiar tus apellidos por Montés?

María Montés: Lo cambié por un animal que me hace sentir identificada: La cabra montés o íbice ibérico, denominada también, la cabra escaladora. Además, mi nombre natal es muy largo, esta resultó una bella forma de simplificarlo y recordar los valores simbólicos de este ser.  Ella, de 22 años de edad, es una poeta que aplazó los versos amorosos, por darle prioridad a un estado de meditación y expresión del cuestionar de la realidad, y si la cuestiona, es porque sueña con una diferente. 


D.L.P.: A tu edad, ¿cuál es tu mirada de la vida y el estar aquí?

M.M.: Estoy aquí para aprender en el proceso de levantarme luego de caer. Conforme avanzo en la muerte de los agregados psicológicos que desplazan mi ser, él vuelve a crecer en mí; participo de un viaje en el universo en que actualizo valores y saberes que me configuran como una creadora en potencia. Todo cuanto se manifiesta tiene un motivo competente para existir, cada persona constituye un paso hacía mi autoconocimiento, cada defecto señala una virtud que espera por resurgir, cada vicisitud una coyuntura para que emerja lo que desconozco de mí.


Entonces, uno la escucha contestar así y todo se espera, menos pensar que se está al lado de una joven de solo 21 años, que a los 16 años sufrió el desarraigo del hogar y el abrazo de la calle, y sucumbió hasta los túneles mentales por donde las alcantarillas desaguan los desechos de lo vivido y experimentado. 


Pero salió a flote, y hoy está aquí, con su poesía que promete un vuelo sostenido y de largo alcance. Una poesía que no es un mero grito, ni una bandera levantada pidiendo justicia.  No, ella es una poeta que renace de las ruinas y extrae la sabiduría del despojo, una poeta que delibera sobre la mecanicidad del mundo y repudia la alevosía de sus pares y los escupe sin vacilar un instante. 


D.L.P.: Tu poesía podría definirla como rebelde, contestaria, con una gran profundidad mística... ¿Me quedo corta?, ¿qué más puedes decir? 

M.M.: Todo lo que has dicho está presente. Si hay algo más, deseo que sea expuesto por los lectores, lo que espera por ser descubierto puede equivaler a los cuatro jinetes del apocalipsis o a las once mil vírgenes.


D.L.P.: Tienes listo para publicación tu primer poemario con SantaBárbara Editores ¿Por qué el título de “El verbo de la urgencia”?

M.M.: Porque dentro de este acto poético, expreso acciones y estados surgidos de la necesidad o falta apremiante del ser-alma-esencia. 


D.L.P.: ¿En qué período de tiempo escribiste el libro y cuáles son los títulos del primer y el último, poemas,  para esta antología?

M.M.: El verbo de la urgencia es una antología de poesía que seleccioné de lo escrito entre los 16 años, cuando leía en las calles, hasta los 20 años (cumpliré 22 en Julio).  Inicia con un poema que lleva el título del libro y termina con uno titulado “La congregación de los idiotas”, una crítica a la cultura mediática que abusa del espectáculo y el entretenimiento.


D.L.P.: ¿Cuál es o son las temáticas que abordas en el libro?

M.M.: Las temáticas surgieron desde la esfera íntima hacía al universo, con énfasis en la humanidad como elemento protagónico dentro del imaginario tejido por las contradicciones que constituye lo universal. Entre ellas está el amor, lo existencial, el consumismo…, los poemas del libro son construcciones sin unión aparente entre ellos, pero con trasfondos que dialogan entre sí.


D.L.P.: ¿Qué tan importantes son para ti las imágenes en la construcción de tus poemas?

M.M.: En la poesía plasmo las ideas emanadas del caos interior, que se unen y organizan por medio de la imaginación, con la comprensión pruebo y corrijo el dibujo de sus representaciones; las imágenes son el fluido de la visión del mecanismo del universo que utiliza la fuerza para manifestar la forma.


D.L.P.: Tu poesía reunida en El verbo de la urgencia no tiene una marca presencial en torno al tema del color de piel o raza como se estila por estos tiempos en el caso de mujeres afrocolombianas... ¿Has escrito sobre el tema o no está, en estos momentos, como elección de escritura?

M.M.: Mi tono de piel y mi pelo son insignias que me honran, sea como reina en Egipto, como esclava vendida por un hermano negro a un español o acogida por la tierra colombiana, los llevo como bandera. No obstante, la identidad cosmopolita del ser no se empecina en los colores y rebasa cualquier pretensión dispendiosa, la naturaleza de la mente no es sumergirse en el batallar de los  conceptos  antagónicos que dividen el entendimiento, abrámonos a la hermosura de la comprensión y dejemos que ella nos una.


D.L.P.: ¿Cómo describirías tu poemario?

M.M.: Durante varios años, me desenvolví como una amazona que no sabía cuidar ni cuidarse, me rebelé ante la regla de que mi velo no fuera levantado y permití que las bestias lo hurgaran y enlodaran; el libro contiene las meditaciones o reflexiones de lo visto, hecho y sentido durante el festín desenfrenado de mis sombras; una lamida al ojete del mundo en la búsqueda de lo trascendental. 


Me quedó la sapiencia, ahora me deleito  con las pompas de jabón  y la caída de las costras. María Montés, la  escaladora,  no se detiene ante nada,  con la perspicacia  de su  boca y sus manos, para  seguir conjugando  el  anhelo del ser en  su  travesía; travesía   que SantaBárbara Editores y el  Colectivo  Poético MaríaMulata,  tuvieron a bien  acompañarle desde  lo literario.   Su aparición en la  portada de la edición  número 23 y esta  entrevista como personaje destacado, es muestra de ello. Dejo uno de sus poemas, como abrebocas,


Cordero inmolado 

Caminé por una mina

y el contoneo de mi cadera  voló lejos de mí,

amputaron mi brazo

y cayó a la hondura de sus perversidades,

me cortaron la oreja para ofrendarla a un pederasta,

quemaron mi cara con ácido

y me hice irreconocible ante mi tribu  y el espejo,

manosearon mi cuerpo hasta gastarse

las manos, las bocas y los miembros:


Me río de esos pobres diablos que ni siquiera

estuvieron cerca de tocarme el corazón. 

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INFORME. edición no.23

EXCELENTE PARTICIPACIÓN DE SANTABÁRBARA EDITORES EN LA «FILBO' 32»

EDUARDO  BERDUGO CUENTAS

Coordinador editorial Revista MaríaMulata




Una vez más SantaBárbara  demostró que es la editorial con mayor proyección del Caribe colombiano, toda vez que ha logrado —desde su nacimiento — participar continuamente en la Feria del libro de Bogotá, y este año no fue la excepción, presentando a 18 escritores con sus títulos literarios: poesía, novela, cuentos, autoayuda, sexología, investigación y etnoeducación, y en stand ofreció al público 58 títulos más de otros escritores de esta región. 


Al concluir la Feria, el Director de SantaBárbara, manifestó «Un año más exitoso en Bogotá con nuestras presentaciones. Una participación más, a través de la cual los escritores dieron a conocer sus trabajos literarios. Nuestro regocijo no puede ser mayor. Cuando trabajamos con esmero y dedicación el resultado es positivo y todo es posible gracias a la sinergia y el aporte de cada uno en este proceso». 


De igual forma, algunos de los escritores, parte del equipo presente en la feria, sobre el particular, manifestaron: “¡Gracias por hacer que nuestras obras y mensajes lleguen a muchas personas por promover la cultura y la lectura!”: Ana María Peláez.  Por su parte, Adalberto Llinás, autor del libro, Máscaras, expresó: “Gracias Alfonso Avila y todo el equipo de SantaBárbara por el apoyo brindado”. El autor de Latidos, Félix Manzur, indicó: “Alfonso Avila y SantaBárbara editores, titanes del arte y la palabra en el Caribe. Felicitaciones y a todo su equipo de colaboradores y escritores que creen en la magia de la palabra”.


Así mismo, Alvaro Francisco Morales, también extendió su mensaje de reconocimiento: “Felicitaciones Alfonso Avila, para ti, para todo el equipo de SantaBárbara y el Colectivo María Mulata, por la exitosa participación en la FILBo’32  y por la extraordinaria labor de divulgación y fomento de la literatura en nuestro litoral Caribe, en donde son, hoy por hoy, los más destacados impulsores de la cultura nacional”. Andreina Méndez Sarmiento, escritora venezolana autora de El libro de mi vida no se quedó atrás: “Gracias siempre, a ustedes por hacer eco de nuestros textos, por ser multiplicadores y apoyar la cultura desde la literatura. Gracias Alfonso, por esta extraordinaria experiencia, gracias por sumar un peldaño más a mi escalera. ¡Que sigan los éxitos!”


Este, fue el mensaje de Adriana Acosta: “Gracias Alfonso Avila, gestor incansable, amigo invaluable, editor comprometido, doy gracias a Dios por tu vida y por ser el instrumento para la realización de tantos sueños, que tu premio venga del cielo”.  Finalmente, Dina Luz Pardo Olaya también hizo extensivo su beneplácito: "me quito el turbante ante SantaBárbara. ¡Y vamos por más presencia en otras ferias! Cuando conoces detalles de los esfuerzos humanos y económicos para adelantar tantas actividades a través de las cuales se promueve a los escritores noveles y a quienes ya tienen un camino adelantado, no queda más que quitarse el turbante, el sombrero, la cachucha, la boina... Te aplaudo Alfonso Avila.  Gracias por esta bella oportunidad e inolvidable participación en la Filbo'32."

 

Los escritores que presentaron  sus títulos en el marco de la Feria del libro de Bogotá 2019, Filbo'32, son: José Velázquez González, Adalberto Llinas,Adriana Acosta, Juan Fernández, Camilo Villanueva, William Salgado, Dina Luz Pardo, René Burgos, Yennis Muñoz, Félix Manzur, Dayana De La Rosa, Ana María Peláez, Nereyda Lacera, Generación Fallida, Edwin Romero, Robert Luis Benítez, Jorge Baena y Andreína Méndez.


SantaBárbara, a través de su director, expresó su gratitud para con el Diario La Libertad por su apoyo irrestricto antes y durante el desarrollo de la Feria. Así mismo  a los amigos y seguidores, a través de redes, del proceso cultural Colectivo Poético MaríaMulata, por sus comentarios, likes y compartir de publicaciones sobre la feria. Finalmente, la editorial agradeció a cada uno de los asistentes  presenciales a los trece eventos —familiares y amigos de los escritores—, como a las personas que sin conocer a los autores, les llamó la atención lo que vieron  a través del  perfil y en el stand de SantaBárbara en la Feria del libro, lo que los llevó a asistir a las presentaciones. 


«Regresamos a Barranquilla con el deber cumplido y dispuestos, como colectivo, a seguir construyendo ciudad a través de nuestros procesos culturales desde el colectivo poético María Mulata», puntualizó Ávila Pérez.

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PANEGÍRICO. Edición No.24

JUAN SIN OMBLIGO, UN NUEVO GÉNESIS LITERARIO

LUIS FELIPE VÁSQUEZ ALDANA

[COLABORADOR] 




Caín mató a Abel. Esa fue la tragedia antropogónica del génesis. La lucha de dos hombres unidos por la sangre y separados por el deseo de agradar a su creador con sus oficios opuestos como ofrenda. En una analogía contemporánea de las letras colombianas, si Caín y Abel hubiesen sido escritores, Abel me recuerda a un hombre en un oficio políticamente objetivo: el periodismo. Caín, a sensu contrario, sería el creativo, errante, oculto y anónimo como un publicista. El oficio del periodismo, ha sido un paralelo visible de toda suerte de escritores; la publicidad en cambio, el quehacer oculto de muy pocos. De tan pocos, que cada largo tiempo aparece un prófugo de la historia del Capital que inicia su aventura literaria con una mirada subterránea y desobediente, para este caso, Juan Andrés Fernández. 


Sabemos que un publicista está curtido en habilidades comunicativas: mensajes emotivos, una creatividad para tentar y una imaginación que hace de la mente un teatro. Ahora bien, hoy se nos presenta Juan Andrés con una escritura que logra una mayor expresión, pero en una fórmula más simple: palabra, papel y tinta. Y es que, a partir de la simpleza del telón de lo cotidiano, desenhebra los hilos de una ficción que nos sorprende. 


La presente antología, inicia con “Nota de viaje”, una reflexión poco crítica, pareciera que el autor no quisiera ser tildado de intelectual. Aunque, en sus líneas, conserva la misiva caribe de Federico Santodomingo cuando nos dijo que: ¨la mayoría de las respuestas del ser humano son de carácter histórico¨. Él reflexiona sobre el movimiento como principio de evolución de nuestros antepasados, del atávico nómada y de la virtud del errante para transcender que, en este texto, se interpretaría como su Génesis narrativo. Aquí, sus pensamientos cosmogónicos crean tres mundos como marco de sus cuentos: “Mundos Macro Térmicos”, “Mundos Meso Térmicos” y “Mundos Micro Térmicos”.


La aventura de los nuevos mundos de Juan Andrés empieza con el cuento “El extraño caso de amor visceral del Sr. Patricio”, aquí el autor profana las tumbas de la lógica, saca huesos de duros recuerdos, y con escenas que se contraponen nos devuelve la idea de resucitarlos. Eleva la complejidad humana de sus personajes a límite de eternidad, para luego, finiquitarlos en el amor. “Un lugar común entre mar y tierra” nos deja vislumbrar lo ilógico desde el mito, pero con el realismo de la relación inconclusa entre el hombre y el mar. Desde una trasformadora vista que le impone a la fantasía, es aquí donde reaparece el amor.


“Magdalena, nadie es turista en su propia tierra” es el último cuento de sus “Mundo Macro Térmicos”, se entendería que conserva entonces un orden cronológico con los otros dos. Magdalena es la hija de aquel amor donde el nómada es asentado en un lugar donde coincide el hombre con el mar, Puerto Colombia. Aquí, por primera vez aparece en su relato aquel principio que George Orwell denominaba compromiso histórico. Es la historia de un pueblo a orillas del mar Caribe donde todo aquel que no tiene pasado tampoco es turista. Aunque nos detenemos en que puede ser la población de Puerto Colombia (Colombia), le saca todo el jugo a la descripción de un drama de universalidad antillana. 


El cuento “Bienvenidos al mundo” de la serie de “Mundos mesotérmicos”, ya es el retrato del caos que pone de relieve el quehacer corrupto de nuestra realidad histórica y el lance inescrupuloso del presente. “Taximetro de un amor vial” es un tortuoso laberinto psicológico despeñado en su siempre búsqueda idílica, me recuerda la prosa poética del escritor y compositor Antonio Quintero, imposible resumirla. 


En “Textículos”, Juan Andrés perfecciona un diván testigo de una narración burlesca, de la antigua escuela picaresca, pero al tiempo, es un testimonio del espejismo sin igual de sus descripciones. Es su baraja debajo de la manga, devela que desde vicio por el enamoramiento se saca de encima un mundo lleno de historias. 


Rara vez una antología reúne semejante universo creativo desde el urbano cotidiano. En “Vida de perro” de sus “Mundos Micro Térmicos”, con una ficción de verdadera búsqueda narrativa, el lector puede seguir confiado, pero si continúa, no saldrá librado del giro fantástico de su personaje. “Sapiosexual library of fire” un texto penetrante, su delicia está en la escritura y en su gran ingenio análogo salta la tragedia. Finalmente en “Prefiriría no hacerlo” la imaginación es un protagonista ensalzado y al tiempo, espeluznante.


Espero que esta antología les haga agua la boca, la degusten, la desgasten, se dejen poseer por ella. He de confesar que quizás nos equivocamos en la analogía inicial de Caín y Abel. Donde Juan Andrés, como un nuevo Caín, tal vez saca su poder creativo de un rol de publicista kafkiano y que este, actúa en vía contraria a las crónicas que emergen de sus contemporáneos periodistas. No, estamos es frente a un Juan sin ombligo, un Adán, un creador. Y lo que ocurre es que como nos dijo Carlos Fuentes: “no se puede concebir la creación sin la tradición”. Y aquí, en Juan Andrés, se nos restituye la tradición, la buena literatura. 

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Cuentos cortos para viajes largos

Juan Andrés Fernández Torrado, autor.

© SantaBárbara Editores EU., 2019

Edición impresa.

 ISBN 978-958-5483-24-8 

Alfonso Avila, editor literario

Rosa Alejandra Herrera Lora, coordinación editorial

Camilo Avila Bustos, diseño

Formato 13x20 cms.

100 páginas.

Bond Avena75 gr.